Las condiciones meteorológicas actuales, caracterizadas por un incremento en los niveles de humedad y el paulatino ascenso de las temperaturas, encendieron las alarmas sanitarias en San Juan. Desde el Programa de Control de Vectores provincial advirtieron que este escenario climático resulta sumamente propicio para la acelerada reproducción del Aedes aegypti, mosquito transmisor del dengue, zika y chikungunya.
Estrategias clave en el ámbito domiciliario
La jefa del área, Liliana Salva, enfatizó que, al tratarse de un insecto de hábitos urbanos y hogareños, la acción comunitaria es el eje central para controlar su expansión. La especialista remarcó que vaciar los recipientes no es suficiente para erradicar la amenaza, ya que las hembras adhieres sus huevos a las paredes de los envases. Por esta razón, resulta imprescindible cepillar las superficies internas de floreros, bebederos y desagües, o bien verter agua hirviendo para destruir las larvas.
Monitoreo preventivo para la temporada 2026-2027
Con la mirada puesta en el período estival que se extenderá hasta abril, los equipos técnicos iniciaron la colocación de sensores de oviposición en viviendas particulares para medir la densidad poblacional del vector. Si bien aún no existen registros estadísticos sobre la temporada actual, se prevé un pico de actividad biológica hacia el mes de diciembre, condicionado por las fluctuaciones del clima y el movimiento de viajeros.
Alcance de las medidas complementarias
Respecto a la utilización de repelentes e insecticidas, desde el organismo aclararon que constituyen herramientas de protección personal de carácter temporal y no sustituyen el saneamiento ambiental. En cuanto a la vacunación contra el dengue, recordaron que se trata de una medida focalizada con contraindicaciones específicas —como en personas inmunocomprometidas o gestantes—, por lo que el descacharreo coordinado con los municipios continúa siendo la barrera más efectiva contra la enfermedad.