Las precipitaciones repentinas sobre los centros poblados se han convertido en el foco de mayor preocupación preventiva para las autoridades provinciales. Así lo confirmó la Dirección de Hidráulica, organismo que instó a reforzar las tareas de mantenimiento urbano de forma coordinada entre las distintas jurisdicciones para mitigar posibles anegamientos.
El director del organismo, José María Ginestar, enfatizó que los eventos pluviales intensos en áreas habitadas constituyen el factor de mayor riesgo potencial a corto plazo. Ante este escenario, la repartición trabaja en conjunto con la Dirección de Vialidad y los municipios sanjuaninos para garantizar la limpieza de canales, colectores y desagües clave.
Evaluación del recurso hídrico en alta montaña
En paralelo a las contingencias urbanas, los técnicos provinciales procesan las mediciones recopiladas en la zona cordillerana para elaborar el pronóstico hídrico anual. El informe definitivo estará listo en aproximadamente 14 días, período en el que se ponderarán factores determinantes como la densidad del manto níveo y las variaciones térmicas previas al deshielo.
Los relevamientos preliminares registraron acumulaciones medias de entre 1,5 y 2,5 metros de nieve, aunque con considerables variaciones según la zona. Las estimaciones iniciales se inclinan hacia un volumen cercano a la cota inferior de las proyecciones (alrededor de 2.000 hectómetros cúbicos), si bien desde el área técnica prefirieron no adelantar cifras definitivas hasta concluir los análisis.
Monitoreo en cauces y puntos críticos
La labor preventiva también contempla la supervisión de sectores vulnerables en la precordillera y cordillera, especialmente en áreas como Toro Vago, El Colorado y Los Erizos. En estos puntos se vigila de manera constante la eventual formación de embalses naturales causados por desprendimientos de rocas o material de arrastre, con el fin de evitar obstrucciones en el escurrimiento de los ríos.