La perspectiva de crecimiento ligada a proyectos extractivos de gran envergadura
comenzó a movilizar las consultas en el mercado inmobiliario sanjuanino. Desde el Colegio de Corredores Inmobiliarios local señalaron que la oferta actual
presenta dificultades para satisfacer requerimientos puntuales, principalmente relacionados con viviendas residenciales de
tres dormitorios orientadas a personal gerencial que se traslada junto a sus grupos familiares.
Faltante de propiedades y servicios asociados
El arribo de profesionales ejecutivos ha puesto en evidencia una disponibilidad limitada de casas de tres habitaciones en departamentos del corredor céntrico como Capital, Rivadavia y Santa Lucía. Asimismo, el fenómeno excede al plano habitacional, ya que la radicación de familias presiona sobre la capacidad de la infraestructura local, generando una alta demanda en instituciones educativas bilingües, clubes sociales y espacios de esparcimiento.
Déficit en infraestructura corporativa
En el ámbito comercial, las empresas del rubro buscan prioritariamente esquemas de alquiler y no de compra. La principal complejidad técnica radica en la escasez de edificios de oficinas con capacidad para albergar plantas de entre 100 y 400 trabajadores de forma unificada. Ante esta limitación estructural, los profesionales del sector evalúan como alternativa la descentralización de los equipos de trabajo en diferentes inmuebles.
Comportamiento de precios e interés inversor
Respecto a las tarifas de los alquileres, desde la entidad profesional enfatizaron que los valores no se fijan en función de la capacidad económica del locatario, sino por la dinámica entre la oferta y la demanda global. En paralelo, el escenario futuro ha captado la atención de desarrolladores inmobiliarios procedentes de Buenos Aires, Córdoba y Rosario, quienes analizan la adquisición de predios de gran dimensión en la provincia para edificar nuevos desarrollos habitacionales.