Las entidades de integración regional CORPAN, de la IV Región de Coquimbo, y DIPAN, de San Juan, presentaron un proyecto conjunto para crear el
"Régimen Especial de Conectividad Aérea Regional Transfronteriza". La iniciativa, amparada en el Tratado de Maipú de 2009, solicita declarar de interés público la ruta aérea entre el
aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento y La Serena, con el objetivo de reactivar los vuelos directos bajo una estructura de costos competitiva.
La urgencia del planteo radica en la vulnerabilidad de la conexión terrestre por el Paso Internacional Agua Negra, propenso a interrupciones por acumulación de nieve, derrumbes o eventos sísmicos. Ante este escenario, la vía aérea de 318 kilómetros lineales se presenta como el complemento indispensable para sostener el flujo turístico, comercial y de pasajeros entre ambas jurisdicciones durante todo el año.
La brecha normativa que encarece los pasajes
El principal obstáculo comercial para la viabilidad de la ruta radica en la asimetría de las regulaciones aeroportuarias de ambos países. Mientras Chile otorga beneficios de tasa internacional a vuelos de hasta 500 kilómetros, Argentina fija el límite de la Tasa de Uso de Aeroestación Regional en los 300 kilómetros. Al superar dicho margen por tan solo 18 kilómetros, el trayecto San Juan–La Serena tributa actualmente como un vuelo internacional de larga distancia.
Para resolver este desfase, las organizaciones propusieron extender el límite argentino a 500 kilómetros o flexibilizar el criterio por tratarse de un corredor fronterizo. De aprobarse la modificación, la tasa aeroportuaria por pasajero se reduciría de 57 a 25,16 dólares, lo que representa una baja del 55,9% en ese concepto e incide directamente en el valor final del boleto.
Definición en el Comité de Integración
La propuesta será evaluada en las próximas reuniones del Comité de Integración Agua Negra, ámbito que reúne a los gobiernos subnacionales de San Juan y Coquimbo, junto a las cancillerías y las autoridades de aviación civil de ambas naciones.
El objetivo de las entidades es formalizar un protocolo bilateral que consolide la ruta como prioritaria, garantizando la movilidad mientras continúan los estudios y gestiones para las obras de infraestructura de mayor escala, como el Túnel Agua Negra y el Corredor Bioceánico.