El Instituto Provincial de la Vivienda (IPV)
avanza en un plan de verificación para recuperar aproximadamente
500 casas adjudicadas que se encuentran desocupadas en distintos puntos de San Juan. La iniciativa busca restituir el fin social de los inmuebles, reincorporándolos al sistema habitacional provincial para que puedan ser
reparados y entregados a nuevos beneficiarios que requieran una solución habitacional.
Un proceso administrativo extenso
La identificación de estas unidades deshabitadas surge de un flujo constante de denuncias que llegan al organismo desde diversos departamentos. No obstante, las autoridades aclararon que la detección de una propiedad vacía no implica una reasignación automática.
La directora del IPV, Elina Peralta, confirmó durante un acto oficial que la restitución de cada inmueble requiere un camino legal riguroso. Según precisó la funcionaria, los procedimientos administrativos y jurídicos para desadjudicar y tomar posesión de una vivienda pueden demorar cerca de un año. Una vez recuperada la propiedad, la entidad lleva a cabo tareas de acondicionamiento e infraestructura para dejarla en condiciones óptimas antes de realizar un nuevo sorteo.
Nuevas herramientas y escrituración
Las declaraciones de Peralta se dieron en el marco de la entrega de 53 viviendas correspondientes al barrio Aires del Oeste, en el departamento Jáchal. En ese contexto, la funcionaria destacó que la recuperación de inmuebles sin uso se sumará a las obras de construcción que la provincia mantiene en marcha.
Asimismo, el organismo estatal se encuentra evaluando herramientas complementarias para facilitar el acceso a la casa propia, entre las que destaca el análisis de una línea de créditos para compra de inmuebles, supeditada a la disponibilidad de fondos. En paralelo, el IPV impulsará talleres y operativos territoriales para acelerar la regularización dominial y concretar la entrega de escrituras definitivas a los adjudicatarios actuales.