IMPACTO CLIMÁTICO Y ECONOMÍA REGIONAL

El fenómeno de El Niño plantea un escenario ambiguo en San Juan entre el alivio hídrico y las trabas operativas

Mientras el incremento de nevadas y lluvias beneficia la recarga de embalses y la agricultura, los proyectos de alta montaña como Veladero enfrentan mayores costos operativos y riesgos de aludes.

La irrupción del fenómeno de El Niño plantea un panorama de marcados contrastes para la provincia de San Juan. Tras un prolongado ciclo de sequía histórica, la intensificación de las precipitaciones y las nevadas en la cordillera representa una oportunidad para recuperar la cota de los diques, potenciar la generación hidroeléctrica y garantizar el suministro para el sector agropecuario. No obstante, este mismo volumen de agua introduce severos desafíos logísticos y riesgos geológicos para las actividades productivas de altura y las poblaciones de los valles.

Encarecimiento de costos en la minería de altura

En diálogo con la prensa, Silvio Pastore, director del Gabinete de Geocriología y Cambio Climático de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), advirtió sobre las repercusiones económicas que sufrirá la minería metalífera. Emprendimientos de gran escala como Veladero deberán incrementar sus erogaciones destinadas al mantenimiento de rutas de acceso, enfrentar probables suspensiones operativas por temporal y lidiar con jornadas a capacidad reducida. Según el especialista, esta coyuntura elevará de manera directa el costo de extracción por onza de oro y podría recortar los volúmenes de producción pautados.

Alerta por crecidas entre diciembre y febrero

Respecto al desarrollo temporal de las contingencias, el investigador precisó que la etapa de mayor riesgo se concentrará entre mediados de diciembre y el mes de febrero. Durante este lapso coincidirán los picos de deshielo de los ríos cordilleranos con las lluvias estivales de mayor intensidad. La convergencia de ambos eventos incrementa sustancialmente la posibilidad de crecidas repentinas, aludes, deslizamientos de laderas y desprendimientos de rocas sobre las calzadas.

Riesgos extendidos hacia los valles poblados

Pastore remarcó que las amenazas hidrometeorológicas no se restringirán a la franja cordillerana, sino que podrían repercutir en los valles productivos e incluso en el Gran San Juan. El experto aclaró que las complicaciones no obedecen necesariamente a un volumen récord de agua acumulada, sino a la concentración de intensas precipitaciones en breves intervalos de tiempo, lo que desborda la capacidad de drenaje de la infraestructura existente y multiplica los flujos aluvionales.

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