El Gobierno de San Juan logró reducir un 50% el consumo eléctrico derivado de la iluminación en las instalaciones del Centro Cívico. El avance es resultado de una reconversión tecnológica iniciada dos años atrás por la Dirección de Control Operativo, dependiente del Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía, en la cual se sustituyeron progresivamente cerca de 15.000 antiguos artefactos fluorescentes por luminarias LED de última generación.
La clave del ahorro radica en la diferencia técnica del equipamiento: las luminarias anteriores requerían una potencia de 36 watts por unidad, mientras que las nuevas lámparas operan con solo 18 watts, garantizando el mismo nivel lumínico en las dependencias públicas. La iniciativa se enmarca dentro de un plan integral de modernización y uso eficiente de los recursos energéticos en edificios del Estado.
Tratamiento seguro para 3,5 toneladas de residuos
De forma simultánea al recambio, el Ejecutivo provincial activó un operativo coordinado entre Control Operativo y la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable para resolver el pasivo ambiental generado. En un depósito del Estadio del Bicentenario se encontraban almacenados los 15.000 tubos dados de baja, cuyo peso conjunto alcanza las 3,5 toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).
Para neutralizar los componentes contaminantes de estos materiales, se puso en funcionamiento una maquinaria especializada que tritura el vidrio mientras aspira de forma hermética los vapores de mercurio y el fósforo liberados. El sistema somete los gases a un filtrado por etapas que concluye con carbón activado, asegurando la contención de los químicos perjudiciales.
Capacidad técnica y coordinación institucional
El dispositivo instalado cuenta con capacidad para procesar un volumen aproximado de 400 tubos por día. Para sostener la efectividad de la aspiración, el esquema prevé la sustitución periódica de sus filtros de carbón cada 800 a 1.000 unidades destruidas.
El procedimiento es supervisado conjuntamente por el área de RAEE, a cargo de Diego Moreno, y la Subsecretaría de Residuos, encabezada por Santiago Ceballos. Con este abordaje, la provincia busca saldar una deuda ambiental histórica y sentar un precedente en la gestión integral de residuos peligrosos derivados de la administración pública.

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