Marco Vetere, Ignacio Martínez y Martín Giménez analizaron en Bonus Rugby el crecimiento del equipo sanjuanino, la influencia del nuevo staff y la fortaleza mental que le permitió empezar a cerrar partidos que antes se escapaban.
Alfiles atraviesa uno de sus mejores momentos en el Top 8 Plata del Regional Cuyano y mantiene abierta la posibilidad de meterse entre los cuatro mejores. Con 17 puntos y cuatro fechas por disputar, el equipo sanjuanino sabe que necesita sostener su levantada para llegar con chances al cierre de la fase.
Marco Vetere, Ignacio Martínez y Martín Giménez pasaron por Bonus Rugby y coincidieron en que uno de los principales cambios apareció en la cabeza. Después de un arranque irregular y varios encuentros definidos por diferencias pequeñas, el plantel empezó a responder de otra manera ante los momentos adversos. “Antes nos metían un par de tries y nos veníamos abajo. Ahora seguimos jugando”, explicó Martínez. Esa reacción permitió que Alfiles comenzara a transformar partidos cerrados en resultados favorables.
Vetere también destacó la autocrítica y el trabajo durante la semana. “Mejoramos mucho la idea de llevar la tarea a casa”, señaló al referirse a la capacidad del grupo para analizar errores y corregirlos.
La llegada del nuevo staff aportó confianza y mayor libertad para tomar decisiones, aunque los jugadores aclararon que el crecimiento también estuvo relacionado con la recuperación de lesionados, la continuidad del trabajo y una mayor madurez colectiva.
La victoria frente a Peumayén reforzó esa confianza y confirmó que el equipo está aprendiendo a resolver finales que anteriormente se le escapaban. Ahora el próximo desafío será Takurú. Alfiles espera un rival físico, con buenos pateadores y una estructura conocida. La premisa será sostener la defensa, cuidar la posesión y administrar correctamente los riesgos. “Hay que tener convicción”, resumieron. Esa idea sintetiza el momento de un equipo que todavía cree posible meterse en la pelea.