El incremento sostenido en el flujo de agua de los ríos Los Patos y Castaño encendió las alarmas en el departamento Calingasta. Frente a los volúmenes de nieve acumulados en cordillera y el comienzo de la temporada de mayor escurrimiento, las autoridades de la Junta de Riego local instaron a intensificar los frentes de obra preventivos durante las próximas semanas para evitar daños mayores.
Monitoreo del caudal y margen de maniobra
El titular de la junta, Horacio Robilar, graficó la urgencia al detallar el salto térmico e hídrico registrado en los últimos días: las mediciones pasaron rápidamente de 26 a 42 metros cúbicos por segundo. Ante este escenario, remarcó que el fenómeno climático impondrá sus propios tiempos y advirtió que a partir de octubre el volumen de agua impedirá el ingreso de maquinaria a los cauces.
En la actualidad se ejecutan tareas de reencauzamiento, confección de espigones y defensas de enrocado. Las intervenciones buscan blindar las áreas pobladas, terrenos productivos e infraestructuras de captación. Asimismo, existe preocupación por 13 tomas rústicas de piedra que presentan una elevada vulnerabilidad ante eventuales crecidas.
Puntos críticos y visión a largo plazo
Entre los sectores que demandan un abordaje prioritario se encuentra el puente de Villa Calingasta. En ese punto, la densa arboleda incrustada sobre el lecho genera obstrucciones y desvía el curso de la corriente hacia los márgenes, por lo que se solicitó el despeje y limpieza de unos 600 metros de cauce, repartidos a ambas partes de la estructura.
Si bien el dirigente destacó el funcionamiento del Comité Provincial de Emergencia, remarcó la necesidad de traducir la coordinación institucional en obras concretas en el territorio. Del mismo modo, planteó que la provincia debe proyectar mejoras de fondo e inversión en tecnología de riego para optimizar la gestión del recurso hídrico tras años de sequía prolongada.