Las autoridades provinciales reprogramaron la realización del masivo simulacro de sismo, fijando como fecha definitiva el próximo viernes 9 de octubre. La decisión, adoptada en forma conjunta entre el Ministerio de Educación y los equipos de emergencia, respondió a la necesidad de no superponer la actividad con otros eventos impostergables y garantizar un despliegue operativo más fluido en todo el territorio.
Según detalló el titular de Protección Civil, Diego Morales, el ejercicio involucrará a la totalidad de las instituciones educativas sanjuaninas durante los turnos mañana, tarde y noche. El propósito central será someter a prueba la efectividad de las rutas de desalojo, la visibilidad de las salidas de emergencia, los puntos de concentración segura y la asignación de roles entre directivos, docentes y alumnos ante un eventual evento de gran magnitud.
Planes diferenciados para edificios de alta complejidad
Las tareas preparatorias contemplan una estrategia particular para aquellas instituciones con configuraciones edilicias que dificultan un desalojo directo hacia patios internos. Establecimientos de gran envergadura —como la EPET 4, la Escuela Etchegaray y la Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento— requerirán protocolos especiales que incluirán el paso ordenado por la vía pública para luego dirigirse hacia plazas o espacios abiertos predeterminados.
Asimismo, la planificación exigirá que cada centro educativo designe responsables con sus respectivos suplentes para ejecutar de forma inmediata la interrupción de las redes de gas, energía eléctrica y agua potable. Esta medida busca blindar el procedimiento frente a imponderables que impidan la presencia de algún encargado titular al momento de la emergencia.
Coordinación interinstitucional y concientización en los hogares
El operativo trascenderá el ámbito escolar e implicará un despliegue coordinado entre Protección Civil, las fuerzas policiales, los equipos del CISEM, las comunas y la red de salud pública. La meta global es evaluar la capacidad de respuesta interinstitucional y la velocidad de comunicación entre los distintos sectores intervinientes.
De manera complementaria, el Ejecutivo apunta a que el ejercicio funcione como disparador para que la preparación trascienda las aulas y llegue a cada familia. En ese sentido, se aconseja a la población acordar zonas de encuentro dentro del hogar, asignar responsables para el retiro de los menores de los establecimientos educativos, fijar los muebles a los muros y disponer de un equipamiento de emergencia actualizado ante eventuales contingencias telúricas.