Odontóloga desaparecida en La Plata: se suicidó su pareja

Giselle Solís Calle es odontóloga y tiene 47 años. Desapareció hace seis días en La Plata. Su novio, Casimiro Abel Campos, se suicidó en la habitación de un hotel mientras la Policía de la provincia de Buenos Aires lo estaba buscando. Tenía 55 años,  y había sido citado por las autoridades para que aporte datos sobre el paradero de su pareja.


Fuentes policiales informaron a Infobae que Campos se pegó un tiro el domingo por la tarde en la habitación 12 del Hotel Catedral de La Plata. Su muerte no fue inmediata. Tras el disparo, fue trasladado en estado crítico al Hospital San Martín, donde finalmente falleció esta madrugada.

Los investigadores buscaban a Campos porque sospechaban de su rol en la desaparición de Gisella.  Su suicidio cuando la Policía lo acechaba no hace más que confirmar los indicios en su contra. En una primera instancia, Casimiro dijo que viajaría  a Trelew. Luego aseguró que estaba en la Costa. Mintió las dos veces: estaba alojado en el hotel donde gatilló el disparo mortal.

En la habitación del Hotel Catedral, los efectivos encontraron la carabina calibre .22 con la que se disparó en la cabeza, un pasaje con destino a Lobería, un cuchillo, dinero en efectivo y una copia de la citación de la Justicia para que se presente a declarar en la causa por la desaparición de su mujer.

La familia de la odontóloga aseguró que la pareja había mantenido una fuerte discusión el miércoles. Sospechan que Gisella se enteró de una presunta “doble vida” de Casimiro y estaba decidida a ponerle punto final a la relación. A partir de ese momento, no lograron contactarse más con ella.

Mariela, hermana de la dentista, denunció su desaparición el 16 de enero. “Mi mamá y mi hermano hablaron con ella el martes a la noche, las amigas la habían visto el lunes y todos coinciden en que ella estaba muy bien, muy entusiasmada con un proyecto para una nueva clínica, comprando cosas”, contó.

Gisella tenía previsto abrir un pequeño centro odontológico en diciembre, pero los planes se postergaron para este año. Por eso estaba abocada a comprar equipos y otros elementos necesarios para la inauguración.

“Algo pasó ese miércoles porque Gisella después de la discusión le sacó la llave de la casa en la que vivían a Casimiro. No sé por qué Casimiro se quitó la vida, él nunca había sido violento así que todavía pienso que mi hermana está viva, que está perdida y por eso pido que la sigamos buscando”, aseguró Mariela.

La Policía está realizando diferentes operativos para encontrar a la mujer. Sus dos teléfonos celulares, que aún no fueron hallados, están fuera de servicio desde el miércoles a las 10. En la casa de la pareja, encontraron dos copas servidas con vino.  A los investigadores les llamó la atención el faltante de las sábanas de la cama.

 

 

Fuente: Infobae.-

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