ESCÁNDALO EN MENDOZA

Un colectivero hizo bajar a una madre con su hija en silla de ruedas porque ocupaba lugar.


“Jamás me sentí tan mal. Discriminaron a mi hija gratuitamente”, escribió Carolina a través de Facebook.
La mujer difundió el caso a través de las redes sociales y logró tener una gran repercusión en Mendoza. Según Carolina, el hombre, que se negó rotundamente a abrirle la puerta trasera para que pudiera subir la silla, le pidió que mejor se tomara un micro con rampa.

Ante la atenta mirada de los pasajeros, el conductor abrió las puertas aunque no paró de decirle que molestaba a los pasajeros. Al sentirse muy atacada, la mujer le dijo al chofer que si quería se bajaba y sin pensarlo frenó la formación para que lo haga.

“Jamás me sentí tan mal. Discriminaron a mi hija gratuitamente”, escribió Carolina a través de Facebook. “Esto no se va a quedar así, señor chofer, hasta que no tenga la sanción que le corresponda yo no voy a parar”, cerró.

Carolina Sarmiento, de 28 años, tomó un colectivo de la línea 464 en Luján de Cuyo para ir hasta el Hospital Lencinas, en Godoy Cruz, donde su hija Lena tenía una sesión de rehabilitación ya que padece una deformidad en el cerebro y en la médula espinal.

Comentarios

Compartir