La Secretaría de Ambiente y la UNSJ formalizaron un convenio para realizar un relevamiento técnico en Zonda. El objetivo es diseñar un plan de manejo ético que proteja los cultivos locales sin alterar el equilibrio de la biodiversidad.
El Gobierno de San Juan pondrá en marcha un abordaje técnico y científico para hacer frente a una problemática histórica que damnifica a los sectores productivos locales. La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, en conjunto con la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), suscribieron un acuerdo de cooperación mutua destinado a ejecutar el primer diagnóstico formal sobre el excedente poblacional de catas en el territorio provincial.
Las tareas de campo e investigación se iniciarán en el departamento Zonda, jurisdicción que actualmente registra el mayor índice de reclamos por parte de los productores agrícolas debido al impacto negativo que genera esta especie de ave silvestre en las áreas cultivadas.
El titular de la cartera de Ambiente, Federico Ríos, ponderó el alcance del convenio y remarcó la responsabilidad estatal de proveer soluciones efectivas basadas en datos rigurosos. En ese sentido, el funcionario definió la vinculación con la casa de altos estudios como una alianza estratégica fundamental para coordinar los esfuerzos de investigación.
Para garantizar la rigurosidad y el enfoque multidisciplinario del proyecto, el dispositivo contará con la intervención de un comité interinstitucional integrado por:
Especialistas e investigadores del Departamento de Biología de la UNSJ.
Cuerpo técnico de la Secretaría de Ambiente.
Representantes del Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación.
Técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Profesionales del Ministerio de Salud Pública.
De acuerdo con lo explicitado por el director de Conservación de la provincia, Exequiel Salomón, la finalidad última de este relevamiento no es la erradicación, sino el diseño e implementación de un esquema de control ético y biológico.
Las autoridades buscan mitigar el perjuicio económico en las fincas de la región asegurando parámetros que no vulneren la fauna nativa ni generen desequilibrios en el ecosistema.
A partir de los indicadores que arroje este primer censo y estudio de comportamiento de las colonias de catas, los organismos intervinientes trazarán las directrices de manejo que servirán de modelo para replicar en otros oasis productivos de la provincia que presenten escenarios similares.